¿Amas el Sol? Nosotros amamos tu piel

¿Sabías que los protectores solares no son sólo para la playa?

El sol está presente durante el día aunque no lo veas en día nublado. Aun cuando el índice solar sea débil, recuerda que puede haber efectos o lesiones en tus células y acumularse el daño, que puede llegar hasta a desarrollar manchas, foto envejecimiento o cáncer de piel. Los rayos solares pueden ser dañinos o benéficos para tu piel dependiendo el cuidado que tengas; por esta razón es tan importante que vuelvas parte de tu rutina diaria aplicarte protector solar y no sólo cuando te asoleas en la playa.

La luz solar pasa a través de las ventanas que hay en edificios, casas, autos, e inclusive cuando estás frente a la pantalla de tu computadora o laptop, por la luz que genera; así como a través de tu ropa, por eso también es importante aplicar bloqueador antes de ejercitarte, sobre todo si es al aire libre.

Te compartimos información básica que debes aprender acerca de la luz y rayos solares:

Rayos Infrarrojos: Aportan sensación de calor y bienestar. Sin embargo también son los responsables de la sensación de bochorno e insolación cuando te expones de más al sol.

Rayos ultravioleta A (UVA): Estimulan la pigmentación, por eso es que tu piel se broncea. Son muy penetrantes, alteran las fibras elásticas y son responsables del envejecimiento prematuro de la piel, además de intervenir en el desarrollo de ciertos tipos de cáncer cutáneo.

Rayos ultravioleta A (UVB): Estimulan la melanina en 40 horas, provocando la aparición de color bronceado en tu piel. Son responsables a corto plazo de las quemaduras por el sol. A largo plazo provocan envejecimiento cutáneo prematuro y ciertos tipos de cáncer de piel.

Luz visible: Es un antidepresivo natural así que ¡sonríe!, pero si no cuidas la piel también contribuye al envejecimiento cutáneo.